viernes, 13 de septiembre de 2013

Como ecos vuelven...

Envenenaron el río,
lanzando cada resto de nuestros restos
ocupando cada sitio que no vimos,
ocultando en las entrañas de este valle todo lo prohibido.

Y nada pudo impedir que la muerte
Y nada pudo impedir que el hastío
colapasara la ciudad eternamente
infectando con su vaho nuestros ritos,
ritos de magia, de luz y de sombra,
ritos que encendieron palomas y alondras,
ritos que se perdieron
esfumándose en el olvido de nuestras miradas
que oxidadas de dolor
se mantuvieron quietas en vacío y en espasmo.

No se puede volver hacia atrás
y tampoco se puede esconder lo vivido,
por eso la ola que trae una mariposa
estalla hoy recordando espejismos
que renacen como ecos y como almas
en busca de cielo, de paz y de calma,
por eso, aunque cierren las ventanas algún día,
nada impedirá que el tiempo las abra,
entregando la verdad,
entregando las calles
y conciencias liberadas.

2 comentarios:

Jaime Suarez dijo...

Estas hablando desde la poesía nocturna.

Jaime Suarez dijo...

Estas hablando desde la poesía nocturna.